Mostrando entradas con la etiqueta presión social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta presión social. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de septiembre de 2012

Finge tu culpa

¡Hacer las cosas sin que las motive una presión externa! Eso produce la sensación de no hacer nada. No hay esfuerzo ni compromiso, no hay derrota ni victoria. Es otra forma de existir. Es paradójico, la forma más productiva de hacer las cosas es aquella en la que uno tiene la sensación de no estar haciendo nada.

Pero hacer las cosas así esta mal visto; la gente quiere que sufras, que te esfuerces. La gente quiere que te sientas culpable. No les gusta ver una persona que fluye por la vida sin una moral que lo torture. Es la dictadura de la culpa; dictadura innecesaria y demoledora.

Si no te sientes culpable ¡fíngelo!, de otro modo irán a por ti. Finge que te sientes culpable por estar solo, aunque desees la soledad. Finge que estás desesperado por no encontrar trabajo, aunque sepas que necesitas tiempo para ti. Si eres pobre finge que tu situación te vergüenza, aunque tengas todo lo necesario para vivir dignamente y consumir más te parezca innecesario e incluso grotesco. Finge que tienes un trastorno mental por no encajar en sociedad, de lo contrario se lo tomarán como un ataque y actuarán en consecuencia.

El mundo espera tu mentira, no le defraudes.

viernes, 10 de febrero de 2012

Víctima de una moral externa

Para mí la vida solo tiene sentido cuando voy a o mío, cuando hago las cosas por decisión propia,cuando hago aquello que tiene sentido para mí. Sin embargo, algo sucede que no me permite vivir de esa manera, soy víctima de una moral externa que he interiorizado y que me cuesta identificar. No hago lo que quiero y no sé por qué. Y en general no me doy cuenta de ello, solo a veces despierto y pienso "¡¿pero esto qué es?, ¿qué hago yo haciendo esto de aquí y esto de allá?!" Al darme cuenta de ello me siento mejor, me libero, pero sigo sin entender por qué me sucede.

viernes, 15 de julio de 2011

Desesperado y encima hay que sonreir

Falta algo, no se qué es pero falta algo. Parece que hubiese una crisis cultural, al menos yo no me veo inmerso en nada que tenga sentido, más bien me veo acosado por sin sentidos, por llevar una vida aburrida, conformista y nada genuina. Es una sensación de sopor tremendo, de tedio. No solo no veo nada con sentido sino que no me dejan tranquilo, me acosan con banalidades y no me dejan ni siquiera expresarme a gusto. Todo esto del pensamiento positivo y de guardar las apariencias supone, no solo que todo es burdo, sino que encima tienes que poner buena cara y estar agradecido por ello. 

Yo estoy muy harto y desesperado, no sé hacia donde moverme, cualquier cosa que haga me parece el resultado de alguna idea de mierda que me han metido. ¿Qué hago? ¿No hago nada? A decir verdad, me parece lo más sensato, ¿qué hacer mejor si todas las opciones que te plantean son absurdas y ni siquiera te las planteas tú de una manera genuina?

No sé, la vida esta hecha para vivirla con sentido, no para ser un puto esclavo ni para poner buena cara cuando es justo lo que menos te apetece. Me parece todo tan absurdo...

lunes, 11 de julio de 2011

Tenso y sin saber que hacer

Son las 23:30, estoy en mi cuarto tenso y aburrido. No sé, quizás me vendría bien estar con alguna chica maja aquí, no solo para hacer "guarreridas" sino para tener un poco de cariño. Sí, quizás eso no estuviese mal. Hace bastante tiempo que estoy solo. En realidad, si quiero ser sincero, siempre lo he estado, o casi siempre. ¡Qué difícil me resulta que eso no parezca dramático! No quiero ser dramático pero tampoco dejar de decir las cosas tal y como son; no sé si me entendéis. 

Aunque, ahora que lo pienso, y sin desechar del todo el tema de la chica, creo que lo que más  me gustaría es activarme, hacer cosas por mí mismo. No sé, estoy aquí en mi casa un Lunes por al noche y en teoría no hay nada que hacer, excepto dormir e irse mañana a trabajar, como dirían muchos que yo me sé, pero yo no me siento así; tengo ganas de acción. Eso sí, acción que salga de mí. Digo esto porque casi nunca, incluso en mis etapas más activas, he hecho mucho lo que yo quería, más bien lo que "debía" hacer. Bueno, algunas veces sí, tal por eso lo echo tanto de menos. Ya sé que mal de muchos consuelo de tontos pero sé que en eso no estoy ni mucho menos solo en este sentido. Por cierto, tampoco tengo trabajo, ni ganas de buscar por ahora.

Estoy pensando desde hace unos días cogerme la bici y hacerme una ruta por Europa, había pensado ir desde París hasta Londres. No es tanto, lo podría hacer en diez días y por unos seiscientos euros (en plan mega cutre, eso sí). Pero hay algo que me echa para atrás, no sé bien que es. Creo que tal vez sea la responsabilidad de hacer algo solo por mí mismo, tal vez temo torturarme si no sale bien, tal vez temo juzgarme a mí mismo con pensamientos como "¿para qué cojones te haces un viaje solo por Europa? ¿quién te manda?". Me cuesta hacer las cosas sin la aprobación de alguna autoridad (como duele admitir eso)

Qué de dudas, ni siquiera sé por qué escribo esta entrada, no sé que me motiva a hacerlo, tal vez expresarme libremente y a ver si a alguien estas palabras le suenan familiares. No sé, tal vez esté sintiendo lástima por mí, tal vez es un justificarse ante el mundo por no saber bien qué hacer. La verdad, no sé si esta entrada puede interesar a alguien o es una gilipollez. He sido sincero, al menos eso creo (La dificultad de ser sincero), ¿hace eso interesante la entrada? 

No sé qué decir, estoy extrañado ante el mundo, pensando "¿qué hago yo por aquí?". En realidad este es un punto al que quería llegar, después de haber llevado una vida conformista y pasiva haciendo cosas que, no solo no me interesaban, sino que mataban mi espíritu. ¿Y ahora qué? Creo que esa es una pregunta interesante, pregunta que aún no puedo hacerme completamente, pues tengo aún mierda que  quitarme de encima. No sé si me entendéis, todo eso que no nos deja expresarnos libremente y actuar de acuerdo a nuestro juicio (relaciones toxicas, ideas que nos limitan, complejos, apegos,...). Supongo que si uno puede llegar a plantearse esa pregunta a fondo es como volver a empezar, puede llegar a ser un sencillo "bueno, ¿Y ahora qué?". Me encantan esos momentos de desapego, parece que acabas de nacer. Ese es uno de mis grandes deseos, volver a sentir esa libertad, ese poder pensar y moverse sin condicionamientos ni la carga del pasado. Es un "bueno, aquí estamos el mundo y yo, ala, ¿a ver qué hacemos?".  

jueves, 7 de julio de 2011

"Yo no salgo"

En un verano, hace bastantes años, recién llegado a la zona de playa a la que solía ir a veranear, le pregunté a Pablo, un chico de mi grupo de amigos de la urbanización, si esta noche iba a salir. Se lo pregunté con toda naturalidad, pues es lo que se hacía los fines de semana. Me respondió algo que me dejó atónito: "yo no salgo". Así, sin más. Me lo dijo sin ningún gesto de justificación, me lo dijo con firmeza y seriedad, como si respondiese a un comentario ofensivo o que esconde alguna segunda intención. Me quedé extrañado, nunca había oído a nadie decir eso, para mí salir era sencillamente lo que se hacía. Me impresionó pero no le di tampoco demasiadas vueltas, eso sí, no se me olvidó.

Hoy, quince años después, me ha venido esa historia a la memoria, creo que empiezo a entender a Pablo, aunque he necesitado muchas borracheras innecesarias y muchas situaciones absurdas para darme cuenta. Salir no es una obligación. Es curioso, su comentario nunca lo llegué a pensar y a comprender del todo, sin embargo fue algo que me inspiró respeto. Sí, me inspiraba respeto, aunque sin saber bien por qué. 

Quizás, lo que me hizo definitivamente pensar en esto fue la observación del filósofo Slavoj Zizek, quien comenta que hoy en día existe un "mandato al goce", se nos obliga a divertirnos. Al verlo pensé "sí, totalmente, eso es".


martes, 7 de junio de 2011

Tiempo para uno mismo y presión por trabajar

Hace algún tiempo, quizás algo más de un año, que me retire voluntariamente de la vida laboral, estaba harto de lo que hacía y quería tomarme un tiempo para mí, quería dejar de llevar una vida alienada e intentar descubrir que es lo que quiero hacer o , al menos, hacer algo donde no me sintiera tan extraño. En realidad no me retiré solo de la vida laboral, también cambié en otros aspectos, pero hoy es el tema del trabajo lo que me angustia. 

Tomarme mi tiempo me parecía lo más sensato teniendo en cuenta que lo que hacía no tenía ningún sentido para mí y sabiendo que la vida no tiene porque ser ese sentimiento de esclavitud y extrañamiento. Sigo pensando lo mismo pero tengo una angustia tremenda a estar "echándome a perder", a estar "bajándome del tren" y ese tipo de pensamientos. Mi pregunta es si esos pensamientos son realmente correctos y sanos o si, por el contrario, me empujan hacía la zona en la que tan mal lo pasé y tan perjudicial era para mí.

Sin duda, al estar un tiempo sin trabajar ,el mercado laboral te va rechazando, eso es un hecho más o menos objetivo, aunque siempre hay alguna opción o se puede hacer alguna triquiñuela si quieres volver. Yo estudié economía y he trabajado un año en una consultora, y eso, para mis casi treinta años es muy poca experiencia, tengo muchos "huecos". Después he trabajado como un año y medio en trabajos no cualificados mientras estudiaba malamente una oposición (en gran medida como excusa para poder pensar que estaba haciendo algo "decente"), pero eso, para el currículo de un universitario, no cuenta. Eso hasta que hace más o menos un año decidí tomarme este tiempo para mí.

Cuando decidí tomarme un tiempo para mí no lo hice con un objetivo concreto ni me planteé estar un  periodo determinado, sencillamente me retiré por necesidad, para salir de esa alienación. Me lo planteaba como un "me tengo que quitar esto de la cabeza y luego que sea lo que tenga que ser". Se trataba de "irse de" no de "ir hacía".

Me angustia la idea de estar tomándome este tiempo para mí, tengo la sensación de que es algo malo. Desde luego que, desde el punto de vista de la presión social, me agobio, el mensaje que percibo se podría resumir en un "pero tío ¿que haces?, tienes que trabajar, ¿que haces ahí intentando buscarle el sentido a las cosas, te vas a volver loco?". De la misma manera que con la presión por trabajar, veo una presión a no pensar por uno mismo, a no poder parar y tomarse las cosas con calma. Claro que uno también se acojona y piensa "¿se me estará yendo un poco la olla con esto?"

Supongo que se trata de analizar las cosas al detalle y analizar detenidamente el problema, ver a que me refiero con querer decidir por mi mismo, si hay alguna inmadurez en mi actitud,  ver si esas presiones tienen algo bueno que decirme o solo hay que desecharlas, etc. Ver que me sucede, en definitiva. Pero claro, me pongo a analizar estas cosas y me asaltan pensamientos tipo "deja ya de pensar y ponte a trabajar". Dios, entonces ¿que hago? ¿Cojo un trabajo al azar, el primero que se me ocurra? Si  ya, ese es el otro extremo...

jueves, 2 de junio de 2011

¿Sufrir por sufrir?

A veces pienso que existe cierta apología al sufrimiento, como si sufrir fuese algo bueno y estar a gusto y relajado algo indecente. Ahora mismo, desde un punto de vista de etiquetas sociales (trabajo, vida social, amor, familia,...), que no necesariamente desde mi punto de vista, las cosas no me van bien, y siento una extraña presión hacia el sufrimiento y la auto-tortura emocional. Algo en mi cabeza me dice "no deberías estar a gusto con el panorama que tienes", me obliga a "ponerme en vereda y ser un hombre decente", sin embargo, todas esas presiones me parecen de lo más improductivo, no las entiendo.

 Presión por trabajar (aunque no te urja, tengas ahorros y nadie a tu cargo), por tener vida social (aunque estés en un momento en el que, después de haber arrastrado largo tiempo relaciones absurdas, prefiero estar más bien tranquilo), por tener novia (¿desde cuándo la presión por encontrar a alguien ha ayudado en el amor?),...Quieren que me sienta mal por no tener todo eso, la verdad es que es una cuestión que no se como enfocar, tampoco me siento tan mal. O sí, pero es más bien por esas presiones. Menuda paradoja.



martes, 31 de mayo de 2011

Facebook "Pero tío, ¿dónde te metes?"

Me acaba de venir a la cabeza los mensajes de Facebook  tipo “pero tío, ¿dónde te metes? Da señales de vida…”, no puedo explicar hasta el final cuanto me toca eso los cojones. "¿A ti qué coño te importa?", pienso siempre. Sí, trabajamos juntos y me caíste bien pero no sé a cuento de que viene eso, en serio, no lo sé. Si quieres algo dímelo, si te apetece quedar conmigo por algo, o sencillamente para verme, llámame, pero no entiendo esa mierda de “da señales de vida desaparecido”. ¿Cuál es el objetivo de eso? ¿Tenerme fichado? ¿Qué quieres que te diga, “uhh, que tiempos, yo aquí ando, buscando trabajo, que esta el tema muy mal...”? Yo paso de esas mierdas, es que no comprendo a cuento de que vienen. Me parecen una puta apología a la normalidad, a ser un hombre masa, al querer convencerse de que uno lleva una vida con sentido, es un querer cumplir el desagradable mandato social actual de “vida social activa” que por supuesto nada tiene que ver con relaciones genuinas con un mínimo de sentido. Madre mía, es que eso lo llevo fatal, me supera, no lo entiendo. Claro que, también es verdad que no todo el mundo es así, solo algunos (generalmente mujeres, por cierto), pero no veo que nadie diga nada.


viernes, 27 de mayo de 2011

La idea de soledad

Esta mañana, sin ir más lejos ni buscar en otro momento lo que sucede ahora, me siento así, me siento culpable por estar solo. Siento vergüenza por la soledad. Y ese sentimiento es tan grande que cualquier sentimiento de soledad auténtico, al que en teoría se teme, no es nada a su lado. La idea está por encima de la realidad. La idea es la realidad.

sábado, 26 de marzo de 2011

El odio hacia los Ni-nis

 Estoy bastante harto de que la gente cultive su odio contra los llamados Ninis (jóvenes que ni estudian ni trabajan). Por cierto, yo no los llamo así, para mí es una etiqueta que significa "como no estudias ni trabajas eres un desgraciado", lo cual no me parece ni acertado ni productivo. Yo ahora no trabajo ni estudio, bueno en realidad si estudio, pero por mi cuenta, estudiando cosas que me interesan, no lo hago para "hacer algo", para no "ser un desgraciado", para no ser un ni-ni. Pero claro, si uno estudia por saber, por conocerse a si mismo y comprender el mundo en el que vive, eso no cuenta. Si uno quiere conocer por el mismo donde quiere estar, en vez de estar donde los otros le digan ¿Soy un ni-ni? Permitidme que no me cuelgue ese cartel, tengo mucha estima por mi mismo y por la vida como para reducirla a un "estudias o trabajas". Ya no puede uno tomarse un tiempo para ver que quiere,  ya no te dejan bajarte del tren ni un momento. Por cierto, nunca he aprendido tanto como cuando decidí dejarme de cursos y de estudios oficiales y aprender por mí mismo,  cuando decidí leer y estudiar sobre lo que realmente me interesa y me afecta.

 Es curioso, cuando existe gente que no sabe que hacer, que está desmotivada, no nos planteamos  si no será que, por ejemplo, la educación que tenemos, aparte de apenas enseñarnos, nos deja desmotivados, sin saber que hacer. Se nos "educa" para ser una pieza del engranaje social, no para que nos realicemos, no para que nuestra vida tenga el más mínimo sentido. Ni siquiera para aprender. Me parece muy normal que algunos se resistan a arruinar su vida en trabajos que les harían sentirse aún más extraños. ¿Quién al terminar el colegio sabe realmente algo? ¿Quién piensa "sí, esto sí que me ha servido"? ¿Quién está realmente motivado y sabe que quiere hacer? ¿Por qué aborrecemos el colegio? 

Cuando digo que son el blanco del odio de la gente creo que no exagero, si no miren los comentarios que deja la gente en este vídeo de Youtube (enlace abajo de esta entrada). Aún siendo unos malditos vagos que solo quieren aprovecharse de los demás, no creo que ese odio esté fundamentado, y desde luego no es productivo, no va a hacer que a el chico le entren ganas de trabajar. Lo que yo pienso es que se trata de un objetivo fácil donde echar  la propia mierda, donde al hacerlo muchos nos van a aprobar diciendo "sí es verdad, son unos vagos, qué vergüenza". Si realmente están tan a gusto estudiando o trabajando ¿Por qué tanto odio hacía quienes no lo hacen? Y, si sufren tanto, yo me replantearía las cosas. En este vídeo sale una chica, Viviana, que dice que no quiere trabajar y que está orgullosa de ello . Dice que está orgullosa de ser como es. Lo cierto es que la tía es muy vaga y muy señorita, y suelta alguna que otra perlita  como "y yo es que de cajera no me veo...porque... se levantan muy pronto, antes que todo el mundo...para abrir y eso", que creo nadie apuntará la en su cuaderno de citas, pero lo que si me parece muy digno es el no tener que tener un trabajo para poder sentirse bien con uno mismo. Es evidente que está chica, como cualquier hijo de vecino, tendrá que trabajar tarde o temprano, pues hay que ganar dinero para vivir, así que , en ese sentido sería bueno que pensase en un horizonte, claro que sí, pero eso no tiene porque transformarse en un estresante "trabaja ya" ni en un blanco de odios que no le corresponden. No entiendo esa urgencia por trabajar. Viviana dice que no va hacer cosas que no quiere hacer, y no podría estar más de acuerdo. Lamentablemente muchas veces la realidad nos impide seguir esa idea al pie de la letra, pero, como filosofía, chapó.

Vivimos en una sociedad donde se dice que trabajar es digno, que debería avergonzarnos no hacerlo. Pero ¿por qué? ¿De dónde vendrá esa idea de que el trabajo, sea cual sea, dignifica?  ¿Por qué el esfuerzo por el esfuerzo? En fin, preguntas para pensar. Hay que trabajar para ganarse el pan y, si quiere, o si se puede, para realizarse o para hacer aquello para lo que uno siente que está hecho, pero no trabajar para no sentirte avergonzado.

Vivimos obsesionados por el trabajo. Recuerdo un antiguo compañero de trabajo que lo pasó mal al quedarse en paro, aún sin tener necesidades económicas, que no las tenía. Sentía como si el propio hecho de no trabajar fuese indigno. Hacía cosas como bajarse de Internet  panfletos tipo "consejos para el parado", algo así como una guía para los que no saben que hacer si no se les manda algo. Tenía indicaciones como por la mañana correr una hora, no pasar demasiado tiempo en el sofá o no descuidar la vida social. Curioso. Por cierto, se dedicaba a mandar esos panfletos a todos los que nos quedábamos en paro (a mí también me echaron), cosa que, por lo menos yo, no le había pedido.

 Tampoco veo que tiene de malo estar "sin hacer nada" durante cierto tiempo, se puede dedicar ese tiempo a hacer las cosas que a uno le motivan realmente, a aprender libremente sobre algún tema (para aprender  tampoco hace falta ir a un curso del INEM), puede ser un tiempo para reflexionar sobre uno mismo o sobre que  se quiere en la vida o, si es lo que se quiere, puede ser tiempo para rascarse el ombligo a dos manos. En mi opinión, los momentos en que uno se relaja y no vive presionado, ya sea por la familia, el trabajo o la sociedad en general , son momentos en los que puede surgir lo mejor de nosotros, en los que podemos darnos cuenta  como queremos vivir o, por lo menos, como queremos no vivir o que peligros queremos evitar en esta jungla.  La vida no se reduce a estudiar o trabajar (especialmente si aquello que hacemos no nos interesa), no se reduce a ser una despersonalizada pieza del sistema.

 Claro que uno también puede irse al otro extremo, pasarse el día en el sofá viendo la tele y los fines de semana emborracharse con el dinero de papá y mamá. Eso no es productivo, pero no lo es por la actitud de la persona, porque eso no le aporta nada, no porqué no trabaje ni haga ningún estudio oficial. Y, a mí, eso me preocupa porque, para la persona, y por extensión a la sociedad, no es bueno, pero no porque sea un puto ni-ni vago de mierda que vive a costa de los demás.

Termino diciendo que a la chica del vídeo se la ve feliz,  al menos no amargada ni resentida, aunque eso no le guste a los comentaristas del vídeo, que preferirían que estuviese sufriendo en un horrible trabajo. Algo como "¡muy bien, sufre, sufre maldita perra, vaga de mierda!" En realidad, no quieren que trabaje, eso les da igual, quieren que sufra como ellos sufren