viernes, 15 de julio de 2011

Ay la vida

Ay la vida, como es, menuda es ella. ¿Nos la tomamos en serio o no? ¿Cual es el valor de las relaciones sociales? Se dice mucho eso de "vida social", a mi me suena un poco a chamusquina, a relaciones más bien falsillas. "Uy por dios, tengo mi vida social desatendida", menudos comentarios ¡Dios sácame de aquí!

¿Escribo más o lo publico así? Pero es demasiado corto lo que he escrito... ¿Y para que decir más? De hecho no se si debería publicar esto. Ya estamos con el deber y el deber. Maldito sea.

¿Ser serio? ¿tomarse todo a broma? ¿Ser una persona responsable e intachable o cogerte una bici y perderte por el mundo? No hay una respuesta objetiva para ello.

A veces pienso que arremeto mucho contra todo, que soy el típico antisistema reaccionario e inmaduro. No lo se, quizás. Ahora, os digo una cosa, veo todo el tema de las acampadas del 15M en Sol y esas cosas y me echo para atrás. No creáis que soy un "progre", ni mucho menos.

No se que escribir, pero tampoco quiero dejar de hacerlo. Creo que si viese una entrada de este tipo me gustaría que quien la escribe siguiese escribiendo, lo cual es normal, pues uno empatiza con lo que le es igual.

No me escribe nadie comentarios, me pregunto que opinara el ciudadano medio de esta entrada, ¿que soy un loco?, ¿un tío aburrido?, ¿alguien que no sabe bien que hacer?,...

Creo que ser sincero y expresarse sin tapujos es una de las claves de la vida, no se... ¿por qué la gente no se expresa? No lo entiendo. ¿No es absurda la falsedad y la superficialidad? De hecho, lo más duro es cuando se hace sentir culpable a la gente por expresarse, ¿no es ese el mayor crimen? Bueno, el mayor crimen es matarlo pero ya me entendéis...

Desesperado y encima hay que sonreir

Falta algo, no se qué es pero falta algo. Parece que hubiese una crisis cultural, al menos yo no me veo inmerso en nada que tenga sentido, más bien me veo acosado por sin sentidos, por llevar una vida aburrida, conformista y nada genuina. Es una sensación de sopor tremendo, de tedio. No solo no veo nada con sentido sino que no me dejan tranquilo, me acosan con banalidades y no me dejan ni siquiera expresarme a gusto. Todo esto del pensamiento positivo y de guardar las apariencias supone, no solo que todo es burdo, sino que encima tienes que poner buena cara y estar agradecido por ello. 

Yo estoy muy harto y desesperado, no sé hacia donde moverme, cualquier cosa que haga me parece el resultado de alguna idea de mierda que me han metido. ¿Qué hago? ¿No hago nada? A decir verdad, me parece lo más sensato, ¿qué hacer mejor si todas las opciones que te plantean son absurdas y ni siquiera te las planteas tú de una manera genuina?

No sé, la vida esta hecha para vivirla con sentido, no para ser un puto esclavo ni para poner buena cara cuando es justo lo que menos te apetece. Me parece todo tan absurdo...

jueves, 14 de julio de 2011

Contar tu vida personal en internet

Acabo de escribir la entrada "¿Por qué escribo este blog?" y he pensado "Pero tío, ¿Por qué cuentas tu vida en Internet?". Para ser sincero, y supongo que a todos nos pasa lo mismo en el fondo, no veo ningún problema en contar mi vida a la gente. Tampoco se trata de dar la tabarra al primero que pasa y tener un encuentro desproporcionado e improductivo, pero no veo problema en expresarme sinceramente con desconocidos, sobre todo si veo que es una persona empática.

Yo antes era mucho así, me expresaba sin complejos, y no es que tratase de justificarme ni de buscar aprobación, no, simplemente era expresarse por expresarse, que creo que es sano en si mismo.  Quizás por eso estoy tan rebelde contra todo lo que trata de reprimirme. ¿Y por qué empecé a reprimirme? Eso es otra historia a la que tendría que dedicarle una entrada entera y no se si quiero escribir sobre ello aún. Pero el caso es que me sucedió y perdí la espontaneidad y la capacidad de expresarme libremente. Ese quizás sea el gran drama de vida. Aquí me pasa algo curioso, veo que la gente no tiene tampoco la capacidad de expresarse libremente pero no les preocupa, para mí es algo muy grave.

El caso es que cuando me expresaba sin tapujos me iba de perlas, me sentía libre y descargado, por eso tampoco veo problema en expresarme en Internet. No se, tal vez sea muy arriesgado y te expongas a que gente rebuscada se aproveche de ti, de tu vulnerabilidad, pero no estoy seguro, yo cuando más débil me he sentido no ha sido cuando me he expresado sin tapujos, más bien al contrario, cuando me he callado por miedo a que me hiciesen daño. Al final pienso que el no expresarse libremente es una de las cosas que más daño hace. Creo que expresarse libremente te hace más fuerte, no más débil. No se, quizás sea ingenuo,  viendo el mundo ya uno no sabe.

¿Por qué escribo este blog?

¿Por qué escribo este blog? es una pregunta que ni yo mismo se contestar fácilmente. Supongo que estoy en un momento difícil de mi vida y necesito expresarme de alguna manera. Hace algo más de un año rompí con todas mis relaciones sociales y dejé mi trabajo de los fines de semana. No fue una decisión a la ligera, estaba realmente harto y necesitaba un tiempo para mí. De romper con mis relaciones sociales lo que más me costó fue cortar con mis amigos de toda la vida, más que nada por la culpa que me generaba, no por echarles de menos y eso (de haber sido así no los hubiese dejado). 

Por otro lado, hace algunos años que me doy cuenta de que mi familia es una farsa, y esto me ha hecho mucho daño, quizás lo que más de todo. Desde fuera es la familia perfecta y eso me jode aún más, porque parece que uno está paranoico pero, para mí, eso de la "familia perfecta" es pura apariencia. ¡Ni mucho menos es la familia perfecta!. En mi familia reina la ley del silencio, no se habla de nada profundo, nada que vaya al fondo de las cosas. Mi familia no es mala gente, más bien son unos buenazos tontorrones, y no lo digo como crítica, es más bien un hecho en el  que creo puedo incluirme. Son unos tontorrones cobardes que no hablan nunca de nada serio, cuando los problemas familiares abundan, empezando por el de no hablar de nada. ¿Les exime el ser tontorrones e ingenuos de no afrontar las cosas y escurrir el bulto ante los problemas? No lo sé. Para mí, el no comunicarse, y obviamente, como consecuencia, el no conocerse, me parece algo absurdo y surrealista de por sí. Se supone que la comunicación es el pilar básico de cualquier relación y que la familia es la institución social más importante. ¿Entonces? Para mi, si soy honesto, mi familia es un conjunto de desconocidos que solo se preocupan de que todo este "normal" y hacer lo que "hay que hacer". Es una locura.

Lo peor de todo es que, desde el punto de vista social, mis amigos y mi familia parecen normales. Y lo son. En este sentido no eran peor que lo que veo normalmente, no tenía amigos que me insultasen y me faltasen al respeto (bueno, con alguna excepción) ni padres que me pegasen ni me maltratasen sexualmente. Aunque, a decir verdad, mi padre si me pegaba ocasionalmente, pero a palma abierta y cada mucho. Son normales, pero a mi me parecen totalmente falsos, superficiales y sin ningún interés por empatizar conmigo ni con ningún miembro de la familia. En ese sentido, me parecen dañinos. Claro, esto me sitúa entre las personas que piensan que la sociedad está en general bastante mal, aunque siempre hay excepciones (al menos eso espero)

¿Por qué escribo este blog? No lo sé con seguridad, quizás esperando que alguien sienta alguna conexión quiera comentar algo, que alguien que haya pasado por esto quiera compartir su experiencia. No sé, de todas maneras escribo mucho para mí, tampoco me cuesta nada colgarlo en la red y, si hay alguna respuesta interesante, que tenga algo que aportar, pues bien, si no, pues me quedo como estoy.

Creo que hoy estoy particularmente dolido, es uno de esos días que me doy cuenta que estoy pasando por mucha mierda. La verdad es que me están derrumbando mis esquemas de vida y jode mucho. Ya sabía que esto iba  a pasar si tomaba las decisiones que he tomado y estoy tomando, las que creo son las correctas, pero eso no me quita el dolor y el miedo. Verse solo acojona. También me duele el no verme a la altura de las circunstancias, no termino de tener los pies en la tierra y ser consecuente, en ese sentido estoy muy tenso y sin saber que hacer , no sé bien hacía donde tirar, me quiero deshacer de los apegos y las mentiras pero me cuesta pisar firme y tirar hacía delante. 

lunes, 11 de julio de 2011

Tenso y sin saber que hacer

Son las 23:30, estoy en mi cuarto tenso y aburrido. No sé, quizás me vendría bien estar con alguna chica maja aquí, no solo para hacer "guarreridas" sino para tener un poco de cariño. Sí, quizás eso no estuviese mal. Hace bastante tiempo que estoy solo. En realidad, si quiero ser sincero, siempre lo he estado, o casi siempre. ¡Qué difícil me resulta que eso no parezca dramático! No quiero ser dramático pero tampoco dejar de decir las cosas tal y como son; no sé si me entendéis. 

Aunque, ahora que lo pienso, y sin desechar del todo el tema de la chica, creo que lo que más  me gustaría es activarme, hacer cosas por mí mismo. No sé, estoy aquí en mi casa un Lunes por al noche y en teoría no hay nada que hacer, excepto dormir e irse mañana a trabajar, como dirían muchos que yo me sé, pero yo no me siento así; tengo ganas de acción. Eso sí, acción que salga de mí. Digo esto porque casi nunca, incluso en mis etapas más activas, he hecho mucho lo que yo quería, más bien lo que "debía" hacer. Bueno, algunas veces sí, tal por eso lo echo tanto de menos. Ya sé que mal de muchos consuelo de tontos pero sé que en eso no estoy ni mucho menos solo en este sentido. Por cierto, tampoco tengo trabajo, ni ganas de buscar por ahora.

Estoy pensando desde hace unos días cogerme la bici y hacerme una ruta por Europa, había pensado ir desde París hasta Londres. No es tanto, lo podría hacer en diez días y por unos seiscientos euros (en plan mega cutre, eso sí). Pero hay algo que me echa para atrás, no sé bien que es. Creo que tal vez sea la responsabilidad de hacer algo solo por mí mismo, tal vez temo torturarme si no sale bien, tal vez temo juzgarme a mí mismo con pensamientos como "¿para qué cojones te haces un viaje solo por Europa? ¿quién te manda?". Me cuesta hacer las cosas sin la aprobación de alguna autoridad (como duele admitir eso)

Qué de dudas, ni siquiera sé por qué escribo esta entrada, no sé que me motiva a hacerlo, tal vez expresarme libremente y a ver si a alguien estas palabras le suenan familiares. No sé, tal vez esté sintiendo lástima por mí, tal vez es un justificarse ante el mundo por no saber bien qué hacer. La verdad, no sé si esta entrada puede interesar a alguien o es una gilipollez. He sido sincero, al menos eso creo (La dificultad de ser sincero), ¿hace eso interesante la entrada? 

No sé qué decir, estoy extrañado ante el mundo, pensando "¿qué hago yo por aquí?". En realidad este es un punto al que quería llegar, después de haber llevado una vida conformista y pasiva haciendo cosas que, no solo no me interesaban, sino que mataban mi espíritu. ¿Y ahora qué? Creo que esa es una pregunta interesante, pregunta que aún no puedo hacerme completamente, pues tengo aún mierda que  quitarme de encima. No sé si me entendéis, todo eso que no nos deja expresarnos libremente y actuar de acuerdo a nuestro juicio (relaciones toxicas, ideas que nos limitan, complejos, apegos,...). Supongo que si uno puede llegar a plantearse esa pregunta a fondo es como volver a empezar, puede llegar a ser un sencillo "bueno, ¿Y ahora qué?". Me encantan esos momentos de desapego, parece que acabas de nacer. Ese es uno de mis grandes deseos, volver a sentir esa libertad, ese poder pensar y moverse sin condicionamientos ni la carga del pasado. Es un "bueno, aquí estamos el mundo y yo, ala, ¿a ver qué hacemos?".  

jueves, 7 de julio de 2011

"Yo no salgo"

En un verano, hace bastantes años, recién llegado a la zona de playa a la que solía ir a veranear, le pregunté a Pablo, un chico de mi grupo de amigos de la urbanización, si esta noche iba a salir. Se lo pregunté con toda naturalidad, pues es lo que se hacía los fines de semana. Me respondió algo que me dejó atónito: "yo no salgo". Así, sin más. Me lo dijo sin ningún gesto de justificación, me lo dijo con firmeza y seriedad, como si respondiese a un comentario ofensivo o que esconde alguna segunda intención. Me quedé extrañado, nunca había oído a nadie decir eso, para mí salir era sencillamente lo que se hacía. Me impresionó pero no le di tampoco demasiadas vueltas, eso sí, no se me olvidó.

Hoy, quince años después, me ha venido esa historia a la memoria, creo que empiezo a entender a Pablo, aunque he necesitado muchas borracheras innecesarias y muchas situaciones absurdas para darme cuenta. Salir no es una obligación. Es curioso, su comentario nunca lo llegué a pensar y a comprender del todo, sin embargo fue algo que me inspiró respeto. Sí, me inspiraba respeto, aunque sin saber bien por qué. 

Quizás, lo que me hizo definitivamente pensar en esto fue la observación del filósofo Slavoj Zizek, quien comenta que hoy en día existe un "mandato al goce", se nos obliga a divertirnos. Al verlo pensé "sí, totalmente, eso es".


sábado, 11 de junio de 2011

A ver quien pincha mejor

Uno de mis hobbys ha sido pinchar, mezclar música, algo que me ha llegado a gustar mucho y me ha hecho sentir cosas difícilmente explicables con palabras. Sin embargo yo, y muchos otros, cometimos un error "imperdonable", nos dedicamos cada vez más a ver quien pinchaba mejor que los demás, en vez de disfrutar el propio mezclar o, en última instancia, la música. Creo que eso fue algo general cuando se popularizó el tema de pinchar y ya se sabe que pasa cuando las cosas se comercializan y masifican. Estoy ahora escuchando una sesión y me ha venido esto a la cabeza,  me doy cuenta la magnitud del error. Esto, aunque quizás lo comprenda mejor alguien que haya pinchado y se haya metido en estas competiciones de ver quien es el mejor, es válido para cualquier arte, en realidad es válido para caso todo. Es válido tanto para el pincha, para el cantautor que está en el escenario como para quien va a bailar a un club (y está más pendiente de su imagen que de expresarse o pasarlo bien). El concepto es el mismo, se trata de expresarse libremente, de hacer lo que realmente sintamos en vez de marear, querer demostrar no se que o querer ser como alguien que consideramos mejor.

Madre mía, se trata solo de escuchar y disfrutar la música, ya ni si quiera hablo de mezclar bien, pues las mezclas tienen que estar al servicio de ese disfrute. ¿Como se puede perder tanto al olvidarse del disfrute y el expresar sentimientos para entrar en ese estúpido juego?

Mi obsesión  particular era por la técnica, que llego a  anular la esencia del DJ, es decir el expresarse a través de la música y el trasmitir emociones a la pista de baile (si pinchas en un club). La técnica era mi forma de querer llegar a "ser mejor". En vez de bailar mientras pinchaba estaba con la cabeza agachada en la mesa obsesionado con que la ecualización fuese perfecta. La técnica está muy bien y es muy necesaria, pero esta  tiene que estar al servicio de la emoción, al servicio de la expresión, pues hablamos de arte. De hecho, ocurre un fenómeno curioso, al estar conectado con la música, tendemos a ser técnicos de una manera natural, pues lo que nos nace es que las mezclas suenen bien y que cada tema entre en el momento y de la forma adecuada (de repente sentimos que hay que ir descargando graves y sacar el tema en el siguiente compás). Uno de los pinchas que más me han impresionado en este sentido era DJ Nano, en sus sesiones en el Arena, allá por el 2000. No era muy técnico, pero tenía la esencia del DJ, sabía transmitir emociones y lo hacía por que el mismo las sentía y las expresaba. Con todo lo que trasmitía no me paraba a pensar "uf, se le ha ido un poco el tema"

Se que no digo nada nuevo con esto, que es el clásico "ser uno mismo o venderse" pero se me hace tan evidente que quiero decirlo.


Esta es la sesión que estaba escuchando,a a ver si a alguien le entra también la inspiración....